Describe qué está fallando
Empieza por una tarea del cliente: encontrar un servicio, llamar desde el teléfono, pedir una cotización o completar una compra. Haz esa tarea en tu propio celular usando datos móviles. Anota la página, la acción y el resultado. “El formulario muestra un error al enviarlo” le da al desarrollador un punto de partida. “El sitio se ve anticuado” requiere otra conversación sobre contenido, diseño y posicionamiento.
Revisa los accesos y respaldos antes de cambiar algo
Identifica quién administra el dominio, el hosting, la cuenta de WordPress y el destino de los formularios. Pide un respaldo reciente de archivos y base de datos, y pregunta cómo se restauraría. Un respaldo sin verificar sigue siendo una suposición. Guarda las exportaciones fuera de las rutas de descarga pública o restringe su acceso. Si recibes pedidos o consultas, define cómo se conservarán durante la migración.
Repara cuando la estructura todavía sirve
Una reparación puntual suele tener sentido cuando tus servicios están actualizados, el contenido es útil y la falla se puede reproducir. Puede tratarse de un formulario roto, una imagen demasiado pesada, un conflicto entre plugins o una redirección faltante. Pide un alcance claro: qué se corregirá, cuál será el resultado, cómo se comprobará y cómo se revertirá el cambio. Acuerda cualquier periodo de indisponibilidad.
Rehaz el sitio cuando cambie el recorrido del cliente
Un nuevo sitio puede ser más útil si tu negocio cambió, tus servicios principales no se entienden o varias tareas dependen de soluciones frágiles. Una empresa que empieza a ofrecer reservas en línea puede necesitar más que una página de inicio nueva. Traza el recorrido desde el servicio hasta la consulta, confirmación, asignación al equipo y seguimiento. Decide qué sistema se encargará de cada paso antes de elegir herramientas.
Conserva las direcciones que ya atraen clientes
Antes de migrar, exporta las direcciones actuales y revisa qué páginas reciben visitas de búsqueda, consultas y enlaces externos. Mantén las direcciones útiles cuando sea posible. Si una cambia, dirígela a una página equivalente en lugar de enviar todo a la página de inicio. Comprueba las redirecciones y documenta qué contenido se retiró y por qué.
Pide una lista breve de pruebas de aceptación
Antes de publicar, prueba un envío real del formulario, la navegación móvil, los enlaces de teléfono y correo, HTTPS, los títulos principales y las redirecciones. Incluye la acción del cliente que motivó el proyecto. Compara mediciones bajo condiciones similares. Una página rápida no demuestra que la compra funcione, y una captura no demuestra que la consulta llegue al equipo. En AAA empezamos por identificar la falla y acordar el alcance.
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